¡Ya es primavera! Los días son más largos, la temperatura va subiendo y el sol va mirando cómo se abren las flores. Y dentro de nada tendremos encima las vacaciones de Pascua, el momento ideal para visitar los paisajes con más encanto de nuestra geografía. En este post te recomendamos unos cuantos pueblos del interior de nuestra isla balear favorita para que puedas visitarlos y empaparte de primavera. ¡Cuidado con las alergias!

LOS CUATRO PUEBLOS CON MÁS ENCANTO DE MALLORCA

SÓLLER

Si todavía no conoces Sóller, ¡no sabemos a qué estás esperando! A pocos kilómetros de la costa Tramontana, se encuentra atravesado por un tranvía que parte desde Palma, y que se conserva intacto a pesar de sus más de 100 años de antigüedad.

Sóller tiene unas deliciosas callecitas empedradas repletas de macetas, y casi siempre puedes echar un ojo a los patios de los habitantes, que suelen estar abiertos. La plaza del centro está custodiada por la catedral de Sant Bartomeu, tan bonita que fue portada de una de las novelas de Ken Follett, “Un mundo sin fin”. Cuando vayas, no dejes de pasarte por una pastelería para probar sus “garrovetes del papa”, a base de yema de huevo y azúcar, bajo los naranjos de la plaza.

VALLDEMOSSA

A tan solo 17km de Palma de Mallorca, Valldemossa es un pueblo imprescindible que debes visitar, ya que tiene una luz especial que en su día atrajo a grandes artistas como Rubén Darío o Borges. Casas de piedra que contrastan con macetas pintadas de vivos colores y calles adoquinadas, la representación viva del encanto. Su principal atracción es La Cartuja, con sus jardines y claustros, y famosa a nivel internacional por haber alojado a Chopin y a su amante, pero su iglesia tiene un altísimo campanario abierto para las visitas del público desde el que puedes contemplar unas preciosas vistas de la sierra de Tramontana.

Si te apetece más hacer senderismo, cuenta con el Camino del Archiduque, una ruta típica con vistas al mar. Y por supuesto, tienes que visitar el Quitapenas de Valldemossa, un restaurante situado en el callejón de la Amargura lleno de deliciosos productos locales con un estilo rústico. Pero si te apetece algo más dulce, el helado de almendra, acompañado de una coca de patata, en alguna de las cafeterías del centro te sentará de maravilla.

POLLENÇA

Situado en el valle de Pollença, entre grandes rocas y pastos, y con su propio puerto marítimo, el Port de Pollença, con un puente romano que todavía está en uso, encuentras el encantador pueblecito de Pollença: un pueblo que lo tiene todo, mar y montaña. Posee un entramado de calles que todavía conserva de la época medieval, y está salpicada de edificios de los siglos XVIII y XIX, como su iglesia parroquial. Su plaza Mayor está rodeada de terracitas de los típicos “cellers” donde disfrutar de un típico “arròs brut”. Si la visitas un domingo por la mañana, te sorprenderá su concurrido mercado de producto autóctono.

Si por el contrario, lo que te apetece es caminar, te recomendamos visitar el Calvario, en la cima de un peñasco a la que se llega saliendo desde la calle Jesús y subiendo por una escalinata de 365 escalones. También es visita obligada los Jardines de Joan March, que todavía conservan una torre gótica medieval, y están cubiertos de plantas autóctonas. Y si eres amante de la naturaleza, te encantarán las vistas del Cabo de Formentor, un paisaje espectacular.

FORNALUTX

Aunque lo hayamos dejado para el final, Fornalutx es el primer pueblo balear en formar parte de la lista de los pueblos más bonitos de España, situado al borde de un torrente y de los pocos sitios de la isla donde todavía se conserva la arquitectura típica de la montaña mallorquina. Desde Palma, la manera más fácil de llegar es tomando la carretera MA-11 en dirección Sóller, y escoger si cruzar el túnel o subir el puerto de montaña, para conectar con la MA-10, una ruta que ya te recomendamos en el post de las carreteras más curiosas de España, la única carretera que pasa por Fornalutx.

Te recomendamos que comiences tu visita tomando algo, quizá un tradicional pà amb oli, en la Plaza de España, en el centro, junto a su iglesia gótica del siglo XVII, para coger fuerzas para visitar sus alrededores. Estos alrededores poseen las calles más pintorescas, unas calles empedradas, decoradas con naranjos en flor, con una inclinación casi increíble que te harán viajar al pasado, ya que es un pueblo con más de mil años de antigüedad. Recuerda beber agua de su fuente, ya que se dice que así volverás pronto.

Es parada obligatoria la Casa de la Villa, el actual ayuntamiento, que cuenta con una torre de defensa del siglo XVII que se conserva en perfecto estado. Si te apetece, puedes acercarte al mirador de Ses Barques, situado sobre el valle, que tiene unas vistas que no te puedes perder. Fornalutx es famoso entre ciclistas y aficionados al motor por las curvas que describe su carretera, y también por escaladores, ya que la zona es perfecta para el montañismo.

OTRAS IDEAS PARA VISITAR MALLORCA

Si eres un aventurero empedernido y no puedes vivir sin deporte, Mallorca es un destino ideal para poder practicar deportes de aventuras que no te dejarán indiferente, como el psicobloc o elcoasteering, o como ya hemos comentado antes, la escalada o el barranquismo.

Si por el contrario eres una persona más bien calmada y con gusto por la cultura, Mallorca también es tu sitio, ya que cuenta con una gran variedad de museos de arte, como el Es Baluard en Palma, y otros más pequeños salpicados por toda la isla. Incluso podrás disfrutar de películas diferentes y reposiciones de grandes clásicos en su idioma original en Cine Ciutat.