Eternamente eclipsada por el turismo centrado en sol y playa, la ciudad de Málaga es uno de esos lugares que no deja indiferente a nadie y que tiene la capacidad de sorprender y, sobre todo, de enamorar a todos sus visitantes. Estamos seguros que si te decides por la capital de la Costa del Sol para tus próximas vacaciones (¡o una escapada de fin de semana!) querrás repetir.

Y es que esta ciudad andaluza puede presumir de tener grandes raíces históricas, una importante oferta artística y cultural y una amplia gastronomía, que junto con su buena gente y su envidiable clima hacen de ella un destino en alza y una de las ciudades más especiales de toda España. Por eso, desde Wiber os queremos proponer una auténtica #WiberExperience para descubrir todos sus encantos y os hemos preparado un listado para saber qué ver en Málaga en tres días.

Por suerte, la capital de la Costa del Sol tiene mucho que ofrecer, pero se puede ver todo en un par o tres de días si se aprovecha bien el tiempo. Para que no perdáis detalle de Málaga, hemos hecho una recopilación de los imprescindibles de la ciudad. ¡Toma buena nota que empezamos!

VISITAR MÁLAGA EN TRES DÍAS: QUÉ VER Y HACER

Antes de preparar cualquier viaje, la mayoría de las personas se aseguran de saber qué ver y hacer en su destino. La capital de la Costa del Sol se ha desarrollado mucho en los últimos años y es una de las ciudades más prometedoras de toda Europa, por lo que es fácil perderse entre tanta oferta y dejar escapar algún must de la ciudad. Para evitar que eso te pase, aquí tienes la guía completa de qué ver en Málaga en tres días paso a paso. ¿Emprendes este viaje con nosotros?

DÍA 1: EL CORAZÓN DEL CENTRO HISTÓRICO DE MÁLAGA

Empezamos nuestro recorrido de Málaga en tres días en la principal calle de la ciudad: la calle Larios, la quinta avenida malagueña y una de las arterias más importantes, que abre el centro histórico al puerto. Pasear por esta calle, inaugurada en 1891, es uno de los must malagueños ya que el ambiente que se respira (en cualquier época del año) es 100% esencia andaluza.

Aprovecha para degustar un típico desayuno malagueño en cualquiera de las cafeterías que llenan esta zona: pide un buen café con churros o un “pitufo” con aceite de oliva. Eso sí, ten en cuenta que en Málaga debes saber pedir un café porque según la cantidad de café que lleve tiene un nombre (mitad, sombra, largo y… ¡hasta nueve formas distintas de pedirlo!).

Por la calle Larios llegaremos a la plaza de la Constitución, donde se pueden observar en el suelo las portadas de periódico del día que se aprobó la Constitución, y tomaremos la angosta calle Santa María, que desemboca en las proximidades de la Catedral de la Encarnación, también conocida como ‘La Manquita’ porque sólo tiene una torre ya que se paralizó su construcción en 1782. 

Sin ninguna duda, uno de los musts de Málaga es perderse por sus calles del centro histórico como la calle Granada o la calle Alcazabilla, dos de las calles con más solera de toda la ciudad. La primera destaca por ser muy estrecha y por contar con locales que son historia viva de Málaga como la Bodega El Pimpi o la Iglesia de Santiago, una de las más antiguas de la ciudad y donde Picasso fue bautizado. En la segunda, podemos recorrer 3.000 años de historia en apenas 250 metros: el teatro romano, restos de la muralla fenicia, el Museo Picasso, el Palacio de la Aduana o la Alcazaba.

Precisamente este último es nuestro siguiente destino. La Alcazaba, el Castillo de Gibralfaro y el teatro romano son el conjunto arqueológico más importante de la ciudad. La primera se construyó entre los siglos XI y XV, era el palacio fortaleza de los gobernantes musulmanes y se comunica con el Castillo de Gibralfaro (lo visitaremos más adelante). La visita obligada este día es el Teatro Romano, situado a los pies de la Alcazaba y construido en el siglo I a.C. Tras su restauración sigue albergando obras escénicas.

Al finalizar la visita, cogeremos la calle Alcazabilla para llegar hasta la Plaza de la Merced, donde empezará la ruta picassiana de Málaga, que comienza en la Fundación Picasso. Museo Casa Natal, el lugar donde nació y vivió el reconocido artista hasta 1884. En la cercana calle de San Agustín está el Palacio de Buenavista, sede del Museo Picasso Málaga. Esta plaza, renovada hace poco, tiene un ambiente muy juvenil y bohemio, una estatua de Picasso en la que hacerse un buen ‘selfie’ y es el lugar perfecto para un descanso con una buena cerveza y disfrutar de la riquísima gastronomía malagueña.

Seguimos nuestra ruta para llegar hasta el Castillo de Gibralfaro, al que llegaremos en transporte público. Esta fortaleza nació de la mano de los musulmanes a partir de unas ruinas fenicias ya existentes. La visita a este castillo es un imprescindible de Málaga por las impresionantes vistas de la ciudad y su bahía. A la vuelta, pararemos en la plaza de toros de La Malagueta, donde los amantes de la tauromaquia podrán visitar el museo y deleitarse con los trajes de luces, los capotes e históricos carteles taurinos.

La ruta sigue por el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga y el Paseo de la Farola, que acaba en el hito que le da nombre: La Farola, de 1817, el único faro de España con nombre femenino y símbolo por excelencia de la ciudad. Desde allí hay unas espectaculares vistas del Puerto de Málaga y del centro de la ciudad, al que volveremos por el Muelle 1, uno de los lugares de moda de la capital de la Costa del Sol y donde poder salir a disfrutar de la noche malagueña.

DÍA 2: VIAJE A LA MÁLAGA MÁS TRADICIONAL Y CULTURAL

Nuestra segunda jornada de la ruta sobre qué ver en Málaga en tres días se centra en la parte de la ciudad más tradicional y, en consecuencia, cultural por la visita de algunos de sus más interesantes (y menos conocidos) museos. Los hay para todos los gustos, ¡prometido!: Museo de Arte Flamenco. Peña Juan Breva, Museo Interactivo de la Música, Museo del Vidrio y del Cristal, Museo de la Semana Santa de Málaga, Museo del Vino de Málaga y/o Museo de Artes y Costumbres Populares.

También podemos visitar este segundo día el Teatro Cervantes, obra de 1870 y sede del popular Festival de Málaga de Cine Español. Desde aquí, por la calle Dos Aceras, visitaremos la iglesia de San Felipe Neri, de un estilo barroco espectacular. Ya hacia la hora de comer nos vamos acercando al mar, pero antes hacemos un alto para visitar el Mercado de Atarazanas y es que siempre se ha dicho que para conocer una ciudad bien, es necesario visitar su mercado.

¡Y ya ha llegado la hora de comer! Y nos vamos al Paseo Marítimo de Pedregalejo, donde podremos disfrutar de lo más típico de la gastronomía malagueña en sus chiringuitos: boquerones, espetos, conchas finas, pescaíto frito… Sin ninguna duda, ¡una delicia para los cinco sentidos!  

De vuelta al centro de la ciudad, volveremos a la plaza de la Constitución para llegar al Museo Carmen Thyssen Málaga y después será el momento de volver a perderse por las calles serpenteantes del centro histórico y descubrir sus bellos rincones como, por ejemplo, el pasaje de Chinitas, al que se accede por el gran arco de piedra situado en un lateral de la plaza. También dos plazoletas, la plaza del Carbón y la plaza del Siglo son dos lugares únicos que se deben visitar en Málaga.

DÍA 3: MÁLAGA DESDE OTRO PUNTO DE VISTA

Empezamos nuestra tercera jornada de qué ver en Málaga en tres días en el Parque de la Alameda o parque de Málaga, un jardín botánico subtropical que es uno de los paseos más agradables de hacer en pleno centro de la ciudad. Un lugar para disfrutar de la sombra en el ajetreado verano y el espacio perfecto para evadirse de la bulliciosa Málaga ya que es uno de los espacios verdes más grandes del centro.  

Una vez hemos disfrutado de este maravilloso jardín, seguimos nuestra ruta para visitar el CAC Málaga – Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, un referente del arte contemporáneo a nivel internacional gracias a la importancia de su colección permanente. Y, para acabar las visitas obligadas de la ciudad, nos dirigimos hacia el Centre Pompidou Málaga, que destaca tanto por su colección de arte como por su edificio en sí, un cubículo de cristal con colores vivos.

¡Y así ya tenemos todos los must de Málaga cubiertos! Eso sí, desde Wiber te recomendamos que si tienes un poco más de tiempo lo aproveches para ir a visitar (y a hacer) el Caminito del Rey, una de las sendas más míticas de toda España y que hay que recorrer sí o sí, al menos, una vez en la vida. Además, también puedes aprovechar para ver Málaga en tres días haciendo coincidir tu visita con Nochevieja y celebrar la entrada del 2019 por todo lo alto en la capital de la Costa del Sol.

Nuestra ruta de Málaga en tres días ha llegado a su fin, pero nos vamos con la mochila cargada de experiencias, vivencias únicas y sensaciones inolvidables. ¡Ah! Y con el estómago bien lleno. También puedes descubrir los pueblecitos de Málaga con nuestro roadtrip por la región del pescaíto frito.