La oferta gastronómica de Málaga es inmensa. Ya sea en los chiringuitos de sus fantásticas playas o en sus bares o restaurantes es muy fácil disfrutar de una buena comida (o cena) con sus platos más tradicionales, un buen vino de la zona y un ambiente único en el que te sentirás como en tu propia casa. Por lo tanto, es muy importante ir (un poco) sobre seguro y saber qué comer en Málaga y dónde hacerlo.

Y sí, sabemos que Málaga se caracteriza por ser la región del ‘pescaíto frito’ pero es capaz de ofrecer mucho más y hay muchas otras recetas que disfrutar en la capital de la Costa del Sol para saborear la auténtica gastronomía malagueña. Y sobre todo, muchos lugares donde hacerlo. Os dejamos nuestra particular ruta para vivir una experiencia que esperamos que os deje un buen sabor de boca (y con ganas de repetir).

QUÉ COMER EN MÁLAGA: PLATOS TÍPICOS

Antes de saber dónde ir a comer en Málaga, es vital saber qué hay que comer. La capital de la Costa del Sol cuenta con cinco platos muy tradicionales y conocidos más allá de sus fronteras. Incluso se puede decir que no has estado en Málaga si no has probado uno de ellos… ¿sabes de cuáles hablamos?

1. Espeto de sardinas. Son, ni más ni menos, que sardinas ensartadas en una caña (también en versión metálica) que se cocinan al calor de las brasas de leña. Su sabor inconfundible hace las delicias de todos los visitantes (y también de los locales, claro). Sin duda, ensartar las sardinas requiere su técnica para no romperlas y que no se caigan al darles la vuelta. ¿Los mejores sitios para probarlo? Los chiringuitos de las playas El Palo o Pedregalejo.

2. El pescaíto frito. El rey malagueño por excelencia. Boquerones, calamares, cazón o delicias de pescado fritas… Sea lo que sea siempre debe estar bien crujiente, jugoso en el interior y nada aceitoso. Málaga rivaliza con la provincia de Cádiz por la fritura perfecta del pescado. ¿Lo has probado ya? Para chuparse los dedos.

3. Ajoblanco malagueño. Esta elaboración se trata de una sopa fría de almendras, que siempre se suele acompañar con unas uvas, que aportan un contrapunto dulce muy interesante. La receta es simple: pan en migas, ajo, aceite de oliva, vinagre, sal, agua y almendras, alimentos que la población tenía más a mano. Un gran plato para refrescarse tras un caluroso día por las playas malagueñas.

4. El gazpachuelo malagueño. Nada tiene que ver con el típico gazpacho andaluz tradicional (no comparten ni el color). Este plato, de origen marinero, se realiza con un caldo de pescado con patata. Para darle sabor y textura se añado mayonesa de ajo al conjunto e incluso una clara de huevo o bien montada o bien cocida (e incluso gambas)

5. Las coquinas. Una variedad de molusco que no necesita una gran cocción ni una gran receta para triunfar. Simplemente cocinadas a la marinera o con ajo y limón son una delicia que los malagueños saben hacer como nadie (con permiso de los valencianos, donde también típicas -aunque las llaman tellinas-).

DÓNDE COMER EN MÁLAGA

Una vez sabemos que hay que comer, es imprescindible (para no perderse por locales enfocados sólo a los turistas) saber dónde hacerlo. Aquí os dejamos nuestra particular guía de bares y restaurantes que son obligados si visitas Málaga. ¡Toma nota!

De tapeo por los clásicos que no puedes perderte

Málaga también destaca por contar con muchos bares que ofrecen tapas y raciones riquísimas y la opción de comer a base de picoteo, cambiando un par de veces de lugar, es un plan popular, divertido y muy apetecible. ¿Te gusta la idea?

Empezamos por Los Gatos, una taberna situada en el centro de la ciudad, económica y llena casi siempre, que sirve tapas, montaditos y raciones. La Cosmopolita es otro de esos lugares emblemáticos de Málaga que no puedes perderte. Tampoco puedes dejar pasar la oportunidad de probar su ensaladilla templada, el tartar de gambas con tuétano o sus boquerones.

Otros dos locales que son un must son El Refectorium Catedral y el KGB, dos gastrobares de gran calidad. Del primero es recomendable la ensaladilla con ventresca de atún y pulpo a la brasa, el clásico de tortilla de patata o los hongos a la plancha. Del segundo, las tempuras, las croquetas o su ajoblanco con melón son platos que no te dejarán indiferente.

Y como no, El Pimpi, un clásico entre los clásicos de la ciudad de Málaga. Está situado en pleno centro de la ciudad y que se caracteriza por su estilo puramente andaluz, donde predomina el buen flamenco y el buen vino. Todo visitante que se precie debe pasar por este bar, que se ha hecho un hueco en la ruta gastronómica de la ciudad.

Otros lugares con encanto son El Tintero, donde se puede disfrutar de un rico pescaíto frito, que se subasta. Es decir, los camareros pasan con raciones y se las ofrecen a la mesa que las pida. Otro clásico es El Cortijo de Pepe, con más de 40 años a sus espaldas, ofrece cocina tradicional andaluza a precios muy razonables.

¿Y tú? ¿Conoces algún otro clásico de la cultura malagueña?