La provincia de Alicante es uno de esos lugares que lejos de perder el encanto con el frío y la llegada del invierno se vuelve, si cabe, un poco más atractivo. La Costa Blanca es un destino perfecto en España para visitar durante la época hibernal gracias a sus suaves temperaturas (¡19,3ºC de media anual!) y sus tradiciones navideñas.

Sus rincones y sus pueblos de ensueño garantizan diversión en cualquier época del año, pero el inicio de la temporada de invierno es la estación perfecta para empaparse de toda la magia y todos los contrastes de Alicante; una provincia que es sinónimo de sol, de buena gastronomía y de una amplia oferta cultural.

Nuestro recorrido para descubrir qué hacer en Alicante en invierno nos llevará por más de un pueblo de la provincia, por lo que te recomendamos que te olvides de las preocupaciones y alquiles un coche con nosotros en el aeropuerto de Alicante. A lo largo del camino descubriremos los encantos de hacer turismo en invierno por la Costa Blanca y cómo se viste de gala para dar la bienvenida a la Navidad. ¿Vienes con nosotros?

LOS MUST DE ALICANTE EN INVIERNO

Una de las principales ventajas de hacer turismo en Alicante en invierno es que, al tratarse de temporada baja, la provincia no está tan concurrida y tendrás la oportunidad de disfrutar de todas sus maravillas con más calma y tranquilidad.

Además, hay experiencias que sólo se pueden vivir en esta época del año, cuando el espíritu navideño invade a sus habitantes y la magia llena las calles de los pueblos más bonitos de la Costa Blanca.

  1. El legendario Belén de Tirisiti de Alcoy

Alicante en Navidad no sería lo mismo sin el legendario y famosísimo Belén de Tirisiti, una función teatral de marionetas que se representa desde el pasado siglo XIX y que se ha declarado Bien de Interés Cultural. De hecho, es el acontecimiento más singular y antiguo que se representa en España con marionetas.

Visitar Alcoy en el mes de diciembre es vivir la tradición y el ambiente navideño más clásico, pero ver este famoso teatro de marionetas no es el único motivo para viajar hasta allí. La ciudad alcoyana es una de las grandes referencias de la gastronomía de montaña de la Comunidad Valenciana y su arquitectura (puentes, Torres Medievales, Casa del Pavo, refugios de la guerra) bien merece una visita.

  1. Ibi: capital del juguete artesanal

Entre los años 40 y 80, la industria juguetera fue el motor económico de esta localidad alicantina y los juguetes artesanales que allí se fabricaban alegraron las Navidades de miles y miles de niños de toda España. Por ello, Ibi es lugar de visita obligatoria si te preguntas qué hacer en Alicante en invierno.

La ilusión de los más peques de la casa por los regalos de Papá Noel y los Reyes Magos se respira en cada rincón de este pueblo, también conocido como la ‘Villa del Juguete’ y, sin duda, la devoción por los juguetes se palpa entre sus habitantes. Y se refleja en que todo el pueblo gira alrededor de esa temática: un hotel temático; el Museo Valenciano del Juguete; la casa de los Reyes Magos… Ibi respira historia y pasión por la Navidad por sus cuatro costados y, con más de 100 años en sus espaldas, el juguete sigue siendo el motor de la localidad desde que en 1905 se fabricase el primero.

  1. Jijona: la cuna del dulce más típico de Navidad

Otro de los lugares para descubrir Alicante en invierno es Jijona, la cuna del turrón, el dulce protagonista en las mesas de todas las cenas y comidas de Navidad. Allí se reivindica el valor tradicional del turrón artesano, alejado de las producciones en masa y las marcas blancas. Y, como no podía ser de otra manera, la ciudad cuenta con el Museo del Turrón, un homenaje en toda regla a su producto estrella.

Además, para “bajar” el turrón, Jijona es uno de los mejores lugares de la provincia de Alicante para los amantes del senderismo, con grandes puntos de atracción como la Llibreria, la Carrasqueta o el Castillo, muy próximos a la ciudad. Además, y como curiosidad, Jijona tiene alrededor de un centenar de fuentes antiguas.

  1. Orihuela: gran patrimonio arquitectónico y artístico

La ciudad de Orihuela, situada en la comarca alicantina de la Vega Baja, es también uno de esos lugares perfectos para visitar en invierno. En general, esta comarca al sur de Alicante es poco conocida, pero cuenta con localidades, como Orihuela, llenas de magia y que, sin duda, vale la pena descubrir.

Esta localidad no tiene nada que envidiar a muchas capitales españolas en cuanto al patrimonio arquitectónico y artístico que albergan sus calles. El Palacio Episcopal, el Museo de Arte Sacro, el Colegio Diocesano o el Museo San Juan de Dios son puntos de atención turística que destacan por su arquitectura y su belleza.

Además, una de las cosas por las que es más conocida la ciudad de Orihuela es porque es el lugar de nacimiento de Miguel Hernández, uno de los poetas españoles más reconocidos y símbolo de la lucha contra el franquismo. Aquí encontrarás una Casa Museo, lugar donde el poeta vivió con su familia y en la que podrás ver una serie de elementos testimoniales de la vida de este genio alicantino.

  1. Alicante en invierno: disfrutarlo sin la masificación veraniega

Si te preguntas qué hacer en Alicante en invierno, la respuesta es sencilla: lo mismo que en verano (excepto ir a la playa) pero sin tantas aglomeraciones turísticas. Déjate abrigar por el sol invernal de la capital de la Costa Blanca y disfruta de sus grandes atractivos como el Castillo de Santa Bárbara, callejear por el casco antiguo o perderse por el colorido barrio de Santa Cruz. También puedes pasear por la soleada y famosa Explanada de España, el paseo frente al Postiguet y sentarte en una de sus terrazas a disfrutar de un exquisito chocolate con churros.

Te dejamos aquí además otras rutas maravillosas que puedes disfrutar en la región de Alicante, como visitar los castillos de Vinalopó o hacer un roadtrip por la Marina Baixa.

En definitiva, siempre es un buen momento para descubrir todos los rincones de Alicante y conocer una ciudad cercana, accesible, bonita y alegre. ¿Te apuntas a nuestro plan de invierno?