Además de contar con 244 quilómetros de preciosa costa, Alicante se caracteriza por ser la segunda comunidad más montañosa de España y una de las que tiene mayor concentración de castillos y fortalezas. En esta nueva ruta al volante vamos a descubrir un itinerario histórico y cultural único en el país y que recorre los castillos que vigilan el valle del Vinalopó, en el interior de la provincia de Alicante.

En total, vamos a conducir juntos por 75 quilómetros de ruta para visitar nueve castillos que protegían nueve ciudades durante el medievo. Poblaciones que eran frontera de la Corona de Aragón con la Corona de Castilla, por lo que tenían que tener puntos de vigilancia para evitar posibles ataques y proteger a sus ciudadanos en las batallas.

Estos castillos y fortalezas son herencia del paso de los árabes por la península ibérica, que dejaron, junto con los cristianos después, unas edificaciones de incalculable valor arquitectónico. Traspórtate con Wiber al pasado, a la época de castillos, caballeros, princesas y batallas a través de esta ruta en coche por los castillos del Vinalopó. ¿Vienes con nosotros a descubrir la historia?

CASTILLOS DEL VINALOPÓ: UNA RUTA EN COCHE DIFERENTE

Para recorrer esta ruta tan emblemática, arrancamos motores en el aeropuerto de Alicante, desde donde saldremos directos con nuestro coche Wiber hacia uno de los extremos del itinerario: Banyeres de Mariola, donde nos espera nuestro primer castillo.

  1. Banyeres de Mariola

Nuestra primera parada es en Banyeres de Mariola -la población situada a más altura de la provincia de Alicante-, donde nos espera la primera fortaleza que ve las aguas del río Vinalopó. Este castillo está situado a 830 metros de altura y se trata de una fortaleza de origen almohade (S.XII-XIII). Actualmente es la sede de la Asociación Española de los Amigos de los Castillos y, además, alberga el Museo Festero, donde se puede aprender sobre la historia de la famosa festividad alicantina de Moros y Cristianos.

Este castillo ha sido testigo de diversas guerras pero destaca la de sucesión, que tuvo lugar en el 1705 y sirvió de refugio para la población que huía de los asedios e incendios del pueblo. La fidelidad que todos los habitantes mostraron a Felipe V tuvo su recompensa y se le dio el título de villa noble, fiel, leal y real, que todavía hoy aparece en el escudo del pueblo.

  1. Biar

Seguimos con el coche hasta la localidad de Biar, un pueblo presidido por su castillo, un edificio que data del siglo XII y que fue declarado Monumento Nacional en el año 1931. Sin ninguna duda, lo que más destaca es la Torre del Homenaje, en uno de los laterales del castillo, y que mide 17 metros de altura y tiene tres pisos. Cobra especial importancia durante la época de Jaime I, ya que según el Tratado de Almizra (1244) queda como uno de los castillos fronterizos.

Además, esta fortaleza destaca porque en su construcción se utilizó la bóveda nervada almohade que, junto a las del vecino castillo de la Atalaya en Villena (luego lo visitaremos) son de las más antiguas de toda España y las únicas utilizadas en un monumento militar.

  1. Villena

Conocido como Castillo de la Atalaya, el castillo de la localidad alicantina de Villena es el más grande de todos los de esta ruta en coche así como uno de los más emblemáticos y significativos. Data de entre los siglos XI y XII y cuenta con un total de doce torreones, que se distribuyen a lo largo de toda la muralla exterior de la fortaleza. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1931.

Como ya hemos dicho, destaca también por contar con dos bóvedas almohades de gran importancia histórica únicas en España. Además, controlaba la antigua línea fronteriza entre Castilla y el Reino de Aragón y ha sido un edificio clave en importantes enfrentamientos bélicos durante la época medieval.

  1. Sax

Dominando el municipio de Sax, el castillo se alza a 524 metros de altitud sobre un escarpado peñasco. Se construyó hacia el siglo XIV sobre otro castillo almohade del siglo XII. Como el resto de castillos que hemos visitado en esta ruta por el Vinalopó, formaba parte de la línea defensiva de las poblaciones. Este castillo es de propiedad municipal desde 1980 y está totalmente restaurado.

La fortaleza está compuesta por dos torres en sus extremos, una de ellas de forma rectangular y con muros de hasta dos metros de grosor. Esta edificación únicamente se puede visitar los domingos bajo una visita guiada gratuita y de unos 45 minutos, organizada por el ayuntamiento de la población.

  1. Elda – Petrer

Seguimos con el coche dirección sur y llegamos a las poblaciones de Elda y Petrer. El castillo de Elda está situado en un pequeño cerro junto al río y se construyó entre los años 1172 y 1243. Se utilizó para proteger a la comunidad árabe y sirvió de recinto militar. Actualmente está en ruinas aunque se ha restaurado parcialmente.

El de Petrer (fotografía superior) se encuentra en una elevación montañosa de la zona este del municipio. Es un castillo musulmán de finales del S.XII o principios del S.XIII y desde allí se puede divisar todo el Valle del Vinalopó. Tiene forma poligonal y se declaró en 1983 Conjunto Histórico-Artístico de Interés Nacional.

En la Torre del Homenaje se realizan periódicamente diferentes exposiciones.

  1. Novelda

En la sexta parada de la ruta llegamos a Novelda y al conocido como Castillo de La Mola. Fue declarado Monumento Nacional en el año 1931, data del siglo XII y se construyó sobre una antigua fortificación romana. Del conjunto destaca una torre triangular, uno de los primeros ejemplos de un edificio cívico-militar de estilo valenciano en la Comunidad Valenciana. Se la conoce como Torre de los Tres Picos y es única en toda Europa.

Se accede a la fortaleza a través de un arco de medio punto y está ubicada al lado del Santuario de Santa María Magdalena.

  1. Aspe

El castillo de la localidad de Aspe también es conocido como Castillo del Río o Castillo del Moro. Construido sobre un antiguo asentamiento de época árabe, este castillo, por desgracias, se encuentra hoy en ruinas y sólo se puede disfrutar de los restos de algunos de sus doce torreones (aun así, merece la pena hacer una pequeña parada).

  1. Elche

Seguimos nuestra ruta y llegamos a la segunda ciudad más importante de la provincia de Alicante: Elche. Allí encontramos la fortaleza conocida como Palacio de Altamira o Alcázar de la Señoría, construida muy cerca del propio río Vinalopó. El edificio que ahora mismo se puede ver y visitar corresponde al S. XV aunque se cree que fue erigido sobre uno más antiguo del siglo XII.

Actualmente, esta fortaleza se ha restaurado y se encuentra en perfecto estado de conservación. Además, alberga el Museo Arqueológico y de Historia de Elche.

  1. Santa Pola

Este castillo-fortaleza de Santa Pola es una muestra maravillosa de la arquitectura militar del siglo XVI. Al tratarse de un municipio del litoral, consiguió gracias a su estructura defensiva hacer frente a los ataques piratas de los Berberiscos. Este edificio ha sido sede de la Casa Consistorial, Cuartel de la Guardia Civil, Juzgado de Paz, hospital y hasta una improvisada plaza de toros.

Actualmente, si visitas Santa Pola este castillo-fortaleza alberga el Museo del Mar la Sala Municipal de Exposiciones, el Salón de Actos “Baluarte del Duque de Arcos” y la Capilla de la Virgen de Loreto.

Y aquí en Santa Pola ponemos punto y final a nuestra ruta en coche por los castillos del Vinalopó. ¿Cuál es el castillo que más os ha llamado la atención? Si te ha gustado esta ruta, te recomendamos que leas también la ruta en coche por la Marina Baixa. Castillos, playa, montaña… ¿qué más se puede pedir?