Ruta por los 5 pueblos más bonitos de Alicante

La provincia de Alicante destaca por ser la segunda más montañosa de España y por poder presumir de una las costas más conocidas y bonitas de todo el Mediterráneo, la Costa Blanca. Además de la capital y de Elche, las dos grandes ciudades, esconde preciosos rincones que no debes perderte si estás pensando en visitar esta magnífica provincia de la Comunidad Valenciana.

Para esta nueva ruta al volante hemos escogido los que, según nuestro criterio, son los 5 pueblos más bonitos de Alicante (que no quiere decir los únicos). Una ruta para disfrutar, descubrir, comer y sentir la Costa Blanca. Los hay para todos los gustos, situados en la costa y en el interior, pueblos pintorescos, con rutas para los amantes del senderismo y todos llenos de mucha historia.

Además, es una ruta de casi 5 horas de conducción, por lo que se puede hacer en tres días bien organizados. El inicio y el final es el aeropuerto de Alicante, donde podrás alquilar un coche sin problema, poner bien alta tu música preferida y emprender esta ruta por los cinco pueblos más bonitos de Alicante. Vive una auténtica #WiberExperience por los lugares menos conocidos de una tierra llena de buena gente y lugares con encanto.

LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE ALICANTE

En nuestra ruta de 5 pueblos bonitos de Alicante no están todos los que son pero sí todos los hemos elegido son preciosos y estamos seguros que van a conseguir conquistarte. ¡Querrás repetir!

  1. Altea

Comenzamos nuestro particular roadtrip por un pueblo a orillas del mar Mediterráneo. Altea es uno de los pueblos costeros con más encanto de todo Alicante y está situado en una hermosa bahía, en la comarca de la Marina Baja y junto a la Sierra de Bernia.

Sin ninguna duda, lo que más destaca de este pequeño pueblo son sus casitas blancas, que llenan las calles del casco antiguo de un encanto único. Cada paso por sus empinadas calles enamora y la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con sus cúpulas azules (conocidas como las cúpulas del Mediterráneo), en lo más alto de Altea, te deja con la boca abierta. El templo ortodoxo del Arcángel Miguel, la Iglesia Monasterio de las Carmelitas Descalzas, la Torre de la Galera, la Torre de Bellaguarda o el Palau son más paradas obligatorias.

Pero no todo es arquitectura y cultura, pégate un buen baño (sí, en el Mediterráneo el agua aún tiene buena temperatura) en su playa de aguas cristalinas.

  1. Calpe

Seguimos pegados a la costa para llegar a nuestro segundo destino: Calpe. A orillas del Mediterráneo también, esta localidad destaca por estar al lado de uno de los iconos más conocidos de la Costa Blanca, el Peñon de Ifach, de 332 metros de altura.

Entre los sitios más destacados de este pueblo alicantino están la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, la Iglesia Antigua, la Ermita de San Juan de la Cometa, la Ermita del Salvador, el Castillo-Fortaleza, el Torreón de la Pieza, la Torre del Castellet o la Torre del Molí, entre otros.

Además, si visitas Calpe, es obligatorio un buen baño en los ‘Baños de la reina mora’, unos viveros excavados en la roca que dan lugar a una especie de piscina en la que entra el agua del mar directamente. Otros espacios atractivos son el Parque Natural del Peñón, el Parque Enginent, Las Salinas o La Forat del Mar.

  1. Jávea

Volvemos a subirnos a nuestro coche para pasar a la Marina Alta y llegar a otro de los lugares con más encanto de la provincia de Alicante: Jávea, otro pueblo costero con abundantes y magníficas playas. Por ejemplo, disfruta de aguas muy cristalinas en la cala de la Granadella o la plata de la Barraca. Pero no sólo eso, el gran legado histórico de esta localidad lo convierten en un destino para hacer algo más que sólo turismo de playa.

En este sentido, se pueden visitar la Iglesia de San Bartolomé, la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto o Parroquia del Mar, el Monasterio de la Virgen de los Ángeles, los molinos o varías torres vigía. Además de todo lo ya mencionado, sus alrededores destacan por contar con espacios protegidos como el Parque Natural del Montgó o la Reserva Marina del Cabo de San Antonio.

  1. Denia

Seguimos sin abandonar la Costa Blanca hasta el punto más norte de nuestra ruta por los cinco pueblos más bonitos de Alicante para llegar a Denia, la capital de la Marina Alta. Una amplia oferta de ocio y sus atractivas playas y calas hacen de esta ciudad una de las más visitadas de España. Además, su entorno es maravilloso al estar situado en el Parque Natural del Montgró y junto a la Reserva Marina del Cabo de San Antonio, que te dejará sin palabras.

Además de toda esta naturaleza, Denia también presume de un estupendo patrimonio cultural como su castillo (sede de varios museos), el convento de Nuestra Señora de Loreto, la Ermita de San Juan, la Ermita de Santa Paula, la Torre de la Almadraba, la Torre de Carrals o la Torre de Gerro.

  1. Guadalest

Volvemos a coger el volante de nuestro coche Wiber para adentrarnos en el interior de la provincia y conocer uno de los pueblos con más encanto de todo Alicante: Guadalest, declarado conjunto histórico-artístico y enclavado en un valle con el que comparte nombre.

Esta pequeña localidad alicantina está situada a 571 metros de altitud sobre el novel del mar y destaca por el Castillo de San José, el Castillo de la Alcozaiba, la Casa Orduña, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción o su prisión del siglo XII. A pesar de que es un lugar muy pequeño, alberga ni más ni menos que 8 museos y ¡muy peculiares! Por ejemplo, el Museo de Microminiaturas o el Museo de Belenes y Casas de Muñeca.

  1. Bonus track: Polop de la Marina

En nuestro camino de vuelta al aeropuerto de Alicante, podemos pasar por Polop de la Marina, con un impresionante castillo de origen musulmán como carta de presentación y principal atractivo de la localidad. Además, su legado histórico también incluye otros edificios como el Santuario de la Divina Aurora, la Iglesia de San Pedro y las conocidas fuentes de Polop.

¿Qué te ha parecido nuestra ruta? ¿Cuál añadirías tú al ranking de los pueblos más bonitos de Alicante?